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lunes, 17 de octubre de 2016

ACERCA DEL LIBRE ALBEDRÍO

Recibido el 5 de abril, desde mi Yo Superior



Medito sobre el libre albedrío, y veo que es como un arma de doble filo. Si bien gozamos de libertad absoluta para elegir lo que deseamos, esto nos pone ante un inconmensurable abanico de posibilidades, y nos obliga a elegir permanentemente. Porque las elecciones que hagamos pueden ser acertadas, equivocadas o neutras cada vez. Es decir que cada elección (que es una causa en sí misma) puede ser correcta, en cuyo caso causa felicidad, es compasiva, amorosa, etc.; puede ser incorrecta y producir imperfección, desarmonía, violencia, desequilibrio, etc., o simplemente no generar nada, porque no afecta especialmente a alguien y tampoco a la generalidad de nuestro entorno ni del planeta, universo, etc. En realidad, estas elecciones son minoría, ya que generalmente producen efectos: buenos, malos, o ni tan buenos ni tan malos, pero por si acaso es necesario pensar bien antes de tomar una decisión, la cual debería ser siempre consultada con nuestro Yo Superior. Ese es el sentido de "Hágase Tu Voluntad y no la mía". El entregar el mando a nuestro Cristo Interior, Ser Superior, etc., a nuestra parte perfecta, nuestra Poderosa Presencia YO SOY. Convertirla en nuestro comandante dejándonos guiar, una vez que le hemos entregado el timón de nuestro corazón.
En verdad, al ser el "libre albedrío" un derecho, hay que aprender a usarlo, como a todos los derechos. La libertad es un derecho que, mal usado, puede causar mucho daño. Aunque con muchos derechos ocurre algo similar. Por eso hay que saber usarlos, y para saber hay que esforzarse por observar y aprender.

Les abrazo con Luz de Amor.

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