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martes, 22 de noviembre de 2016

SINTETIZANDO EL AHORA

Mensaje recibido hoy, 22 de noviembre de 2016, de los Amados Maestros J.Sananda y Arcángel Miguel


Queridos nuestros: Hoy venimos a anunciarles que el tiempo restante en el sistema que rige en la Tierra, tal como lo conocen, llega a su fin.
Nuestro propósito ha sido exitoso: ustedes ya deberían estar preparados, y las trompetas se hallan próximas a sonar.
El culto a toda deidad está obsoleto, perimido; es ya algo caduco. Sólo atiendan a sus sentimientos de inicidad, de completud con el Uno. No adoren ya falsos dioses ni hombres, ya sea que estén ellos vivos o fallecidos. Esa práctica los ha llevado repetidamente a errores significativos y al desconocimiento de la Gran Verdad de quiénes ustedes son hoy y han sido siempre. No queremos adoradores, sino co-creadores. Así como ya está terminando el ciclo y con él todo un sistema de creencias y vivencias, termina toda la creación humana de la Era de Piscis; ustedes la crearon, ya que siempre han estado creando, aunque sin la menor consciencia. Ahora DEBÉIS crear conscientemente la realidad actual y futura ¿Qué queremos deciros con esto? Que toda vuestra existencia actual y futura depende de lo que seáis capaces de crear. Si os disponéis a crear un mundo nuevo lleno de paz, amor, servicio y armonía; eso veréis en vuestro entorno. Si, por el contrario, os entregáis al miedo y la desazón, soltando -por temor e inoperancia- el timón y dejando el barco a la deriva, obtendréis eso mismo: desazón e incertidumbre, veréis todo lo por-venir como algo negativo; sin atisbar siquiera que todo lo que ocurra tiene un gran significado que probablemente no lleguéis a comprender, no todos, al menos. Pero os aseguramos que todo obedece y obedecerá al logro de un Bien Mayor. Por lo tanto: haced a un lado todo lo que no sea importante verdaderamente para vuestro diario vivir. Haced lo que cotidianamente necesitéis hacer para vuestro bien, el de vuestra familia y lo que corresponda al Bien Mayor y dejad de lado lo que sea irrelevante, porque lo que no hicísteis durante años (carrera, profesión, realización personal en lo humano, etc.) ya no es el momento para hacerlo. Si habéis perdido vuestro tiempo y postergado lo que deseábais hacer o terminar, dejadlo ya; el tiempo ha caducado. Preparáos para lo inminente dedicando varios/muchos momentos en el día a la meditación, introspección, a cerrar ciclos internos que no han sido aun cerrados; explorad vuestras vidas procurando que nada que tenga que ver con el amor quede inconcluso. Si necesitáis pedir perdón a algún alma a la que has lastimado, hazlo, con profunda humildad. Si lo que necesitas es perdonar a algún alma que te ha hecho daño (o así lo consideras) hazlo con absoluta sinceridad y convicción, desde lo más profundo de tu ser. Te estamos diciendo que saldes todas tus cuentas álmicas ahora, que todavía hay algo de tiempo.
Como es habitual en nosotros, no tenemos el propósito de asustaros, naturalmente; sí de advertiros, de llamaros la atención sobre lo que posiblemente no podéis o no queréis ver. Haced de cuenta que ese alma con la que tienes cuentas pendientes está a punto de desencarnar (o la tuya) y equilibradlo todo. Retornad a la calma que produce no tener deudas o cuentas pendientes con persona alguna. Di a todos los que amas que los amas. Y si has cometido un acto bajo con tu perro, gato, caballo o el animal que fuere quien ha sufrido tu ira, tu desprecio, tu desamparo o tu tiranía abusando de tu superioridad, pídele perdón por haberte aprovechado de su indefensión y perdónate a la vez por tu ignorancia o falta de misericordia. Ya sea que el animal esté aun vivo o que ya no lo esté.
Limpien vuestras almas de toda iniquidad, de todo encono, y vivan los nuevos tiempos con la pureza de un niño, sin culpas, sin expectativas, con alegría, sin temores; con la luz pura que sólo el inmenso y verdadero amor puede aportar. La iluminación inherente al amor incondicional, ese que no espera nunca algo a cambio.
Que los cambios los encuentren listos, queridos. Listos para vivir vidas maravillosas, que jamás pudieran imaginar.

YO SOY CRISTO MIGUEL 


Les abrazo con la Luz de mi amor
Bersida

sábado, 5 de noviembre de 2016

SOMOS LUZ







¡Oye! Debes recordar permanentemente que eres Luz, y que la Luz te rodea y te penetra como si fuera un cubo de hielo a tu alrededor, y a la vez ocupa todos tus cuerpos. Así como un cubo de hielo en el que puedes vivir inmersa, o él rodeándote, vives rodeada de Luz e inmersa en Ella, sólo que no eres totalmente consciente de ello ¡Eres un ser luminoso! Por eso, durante todo el día deberías sentirla, bendecirla para que aumente (ya que todo lo que se bendice aumenta), poner todas tus dificultades en Ella -que es dejarlas en las manos de Dios- y extraer de Ella toda la Luz que desees enviar a tus hermanos que la necesiten. La Luz es tu energía, tu fortaleza, tu alimento, tu consuelo. Toma la costumbre de visualizarla constantemente, formar el hábito de recurrir a Ella en cada momento, y saber, por sobre todo, que Ella es la Luz de tu Divina Presencia. Y que la Divina Presencia es la solución de todo en la experiencia humana, y este Poder debe ser difundido para la purificación del mundo. 
Debes entender ¡por fin! que Yo no te limito, como a veces has pensado, ya que necesitas usar tu libre albedrío a ultranza! Necesitas elegir. Por el contrario, si tú me oyes, Yo te abro las puertas para que puedas entrar a todas Mis moradas. En cambio, si no me oyes, vas repartiendo cáscaras de bananas en todos tus caminos y luego resbalando en ellas, forjando así tus propias limitaciones. Felizmente, cada vez desparramas menos cáscaras y por lo tanto patinas menos. Lenta, aunque cada vez más apresuradamente debido a tu esfuerzo personal y a las Poderosas energías entrantes, con seguridad y firmeza, vas eliminando obstáculos en tu vida. Lo que mantiene atados a la Tierra a los humanos son sus propias limitaciones, las barreras y trabas que ustedes mismos crean. A medida que las van soltando, derribando, van despegándose de lo terrenal y empiezan a volar. Inician así el verdadero camino de regreso al Hogar del Padre, de donde un día salieron y generalmente tardan mucho en encontrar el sendero de retorno al que es, sin embargo, su verdadero hogar. Naturalmente, cada caso es diferente, y la facilidad o enorme dificultad para lograrlo depende siempre de la aplicación y de la determinación y anhelo de retornar que cada Ser particularmente tenga.

Hasta la próxima.

Les saluda siempre con Luz de amor

Bersida

YO SOY UN ESPEJO


¡Qué diferencia nos muestran estas dos imágenes! ¿No?

Por eso recuerda siempre: Yo soy un espejo; soy un ejemplo. Según lo que yo haga, eso harán los demás.
 
Es muy importante lo que expreses continuamente con tu actitud y con tu corazón. De hecho, es importantísimo que lo que expreses parta de tu corazón. De esta forma nunca habrá lugar para equívocos o interpretaciones erróneas de lo que realmente quieres transmitir.
Cuando es el corazón el que habla, no tienes que elegir las palabras adecuadas; no tienes que tener reservas. Es decir, guardar en tu interior una parte de lo que piensas y decir el resto ¡No! Di todo lo que piensas y sientes. Tu corazón sabe cómo expresarlo, y jamás se equivoca. En esta sociedad en que vivimos, a esta forma de manifestarse ante otros se le llama "transparencia". A simple vista parece una utopía. La espontaneidad y sencillez se ha ido disfrazando lenta y gradualmente hasta llegar a las formas habituales y cotidianas de hablar, de conectarnos con los demás. Y la razón principal de este uso de eufemismos, buscando la palabra "más adecuada" para quedar bien, tiene origen, mayormente, en el "qué dirán". Nadie quiere quedar ante los demás como mal educado, chabacano, vulgar, etc. Pero también hay -infinidad de veces- motivaciones tales como el miedo a ser juzgado, miedo a dar a conocer lo que nos pasa, o -sólo- no nos interesa que la otra u otras personas nos conozcan tal y como somos. No somos "transparentes", realmente; ni hablamos desde el corazón. Eso por un lado.
Desde otro punto de vista, no vemos que somos un espejo frente a nuestro interlocutor. Verdaderamente, si sonreímos él nos sonríe; si gritamos él nos grita; si hablamos bajo, él habla bajo; si discutimos, él se pondrá -probablemente- a la defensiva si el asunto es personal y se siente agredido, e intentará defenderse, o, de lo contrario, adherirá a la discusión -casi seguramente y de inmediato- generándose una polémica. 
No voy a analizar las causas de estas reacciones humanas porque eso atañe a la psicología, y no es relevante para el tema que estamos tratando. Lo que importa resaltar aquí es que con nuestra actitud estamos generando una causa, la cual -lógicamente- producirá un efecto tal, que deberíamos examinar antes de producirlo para no tener que lamentarnos luego. O, lo que sería peor, sobre todo en caso de discusiones o desacuerdos, echarle la culpa al otro, cuando simplemente sintiendo en el corazón y expresándonos en consecuencia, podríamos evitarlo.
Lamentablemente, hay en muchos de nosotros una programación muy utilizada a lo largo de la vida, que nos lleva a actuar casi siempre de la misma forma, bajo la remanida excusa "yo soy así". Y de eso quiero hablar. Las programaciones son como mandatos, que nos llevan a proceder siempre del mismo modo, aunque no nos gusten los resultados. Parece que esto fuera imposible de modificar. Y fíjense que no es así. De la misma forma en que no estamos acostumbrados a prestar atención a lo que nos dicta el corazón (o Yo Superior, voz interior, voz de la conciencia, o como quieran llamarle) sino que obramos según los dictados de la mente o intelecto, y ahora nos vemos -frente a los cambios energéticos que estamos experimentando- precisados a dejar la mente a un lado y escuchar y expresar lo que nuestro verdadero Ser quiere decir; tenemos que estudiar detenidamente las actitudes "programadas" y resetearnos. Quiero decir: a medida que vamos descubriendo los errores en los cuales caemos repetidamente, no por propia decisión y voluntad, sino por costumbre, convicciones o puntos de vista equivocados, etc., ir trabajando cada uno hacia lo que conscientemente consideramos de más alta vibración.
La cuestión del espejo que es el otro (nuestro interlocutor)radica, básicamente, en corregir nuestros errores a partir de los que vemos en el otro. Si nos parece que "el otro" carece de amor en su corazón, el espejo que es ese otro ser nos muestra que somos nosotros quienes estamos carentes de un verdadero y pleno sentimiento de amor en nuestro ser interno. Es simple: se trata de poder ver y aceptar que el defecto que vemos en la otra persona no es más que un reflejo del defecto propio. Entonces, sólo es menester ver, aceptar y corregir poco a poco nuestras propias imperfecciones, vibrar cada vez más alto, ser conscientes de la realidad de ser puro amor en todo momento. Si nos lo proponemos y logramos, siempre vamos a poder corregir nuestros desaciertos, reprogramándonos hasta habituarnos a sentir, antes que pensar y decir u obrar. 

Hasta la próxima.

Siempre les abrazo con Luz de Amor.
Bersida